Este libro es el primero referente a un texto clásico que publico luego de cumplir exactamente treinta años de estudios formales del idioma chino, iniciados con el Maestro Félix Tong en julio de 1983, además de cumplir veinticuatro años de estudio e investigación del I Ching y el Feng Shui, tanto siguiendo las enseñanzas directas de diferentes maestros, como dedicándome a la investigación literaria, además de haber recibido las iniciaciones en diferentes tradiciones para las diferentes prácticas que se desarrollan en forma paralela con la adivinación y la geomancia chinas.
La cultura china es eminentemente pragmática y según sus pautas de enseñanza tradicional, el estudiante o discípulo debe seguir durante muchos años al Maestro e ir aprendiendo primero en base a la observación, así como a través de las pequeñas tareas que se le van asignando conforme va pasando el tiempo. Por otro lado, el estudio del idioma chino y todas las artes tradicionales desarrolladas en esa cultura, requiere del ejercicio de la memoria, porque los aprendices deben siempre aprender a recitar poemas con los que se irán orientando cuando llegan a la práctica de sus métodos de adivinación u otros.
De hecho, el I Ching, en la parte que conocemos como el Canon Antiguo o manual de adivinación compilado durante Zhou del Oeste (1066-771 a.C.), fue escrito con la finalidad de que los aprendices del Oráculo de Varillas aprendieran a recitar los versos de memoria para que les sirvieran como referencia mnemotécnica al comenzar a practicar la consulta e interpretar las imágenes de los trigramas y las líneas de los hexagramas. Esta tradición de recitación memorística y contacto directo con la práctica sin aparente explicación teórica, es la que se repite en todas las artes chinas tradicionales, tal como podemos ver en las artes marciales, en las que los aprendices pasaban hasta tres años ejercitándose en una sola postura, la del jinete, para después de lograr la maestría en la misma recién aprender lo que podríamos llamar el boxeo.
Toda mi experiencia en la interpretación del Oráculo, así como los conocimientos de destacados académicos y maestros tradicionales de la adivinación, han sido volcados en este libro, deseando que a través de su estudio, los aficionados a las artes de adivinación y geomancia chinas puedan elevar su nivel gracias a la comprensión de los conceptos originales que se vertieron en el Canon Antiguo.
Algo muy importante que se debe tener en cuenta al estudiar el I Ching, es que a partir de Han del Oeste (206 a.C.-25 d.C.) no sólo se dividió el I Ching en dos vertientes, la filosófica y la oracular, sino que la clase letrada que ocupada los cargos públicos o los puestos en la corte, rechazó radicalmente la existencia de la adivinación y proclamó que su uso era una práctica distorsionada del I Ching, a tal punto que cuando Zhu Xi (1130-1200) declaró que el I Ching era adivinación y publicó en su libro los diagramas del Bagua del Cielo Anterior y del Bagua del Cielo Posterior, los intelectuales de la clase letrada negaron su existencia y dijeron que Zhu Xi los había inventado, siendo recién en 1972 que se encontraron tumbas de la dinastía Han en las que habían antiguas brújulas geománticas que contenían estos diagramas, por eso podemos saber que sí existieron y Zhu Xi no los inventó, sino que los recuperó investigando en los círculos taoístas en que se practicaba no sólo las artes de adivinación, sino todos los rituales shamánicos que los confucianos dejaron de practicar cuando se convirtieron en el cuerpo filosófico que daba sustento al orden imperial.
Entonces, aun cuando estudiosos como Richard Wilhelm, tuvieron contacto con maestros de los que aprendieron la práctica de adivinación, con el correr de los siglos los significados de los textos, sobre todo los del Canon Antiguo o manual de adivinación, sufrieron modificaciones sustanciales, de manera que lo que originalmente significó "Favorable la consulta al oráculo", en la versión de Wilhelm se traduce como "es propicia la perseverancia", que es la traducción o versión en glosa china que los confucianos dieron a los textos luego de incluir en ellos las Diez Alas atribuidas a Confucio.
Este libro trata, no sólo de realizar la traducción directa del texto original con sus significados, sino de reproducir en la medida de lo posible y hasta donde la gramática de la lengua española lo permite, la estructura sucinta que tienen los mismos al ser escritos en chino antiguo, por eso cuando se ha añadido preposiciones o palabras que no existen en el texto original pero que eran indispensables para su comprensión en la lengua española, se las ha colocado entre corchetes, para que así el estudiante de la lengua china pueda discriminar cuál es el texto original y cuáles son los agregados y así poder tener un mejor aprendizaje del chino antiguo y en este caso, del I Ching.
El título del libro se debe a que todos los textos tienen significados ocultos que se refieren directamente a las imágenes de los trigramas y al comportamiento de las líneas, no son puras imágenes literarias como se podría pensar cuando no se tiene una explicación correcta; entonces, el que estudie con este libro, podrá conocer los significados originales, la interpretación correcta para la adivinación, y por tanto, luego de unos años de estudio podrá prescindir del libro e interpretar directamente las imágenes de los trigramas y las líneas, tal como lo hicieron los antiguos adivinos antes de que existiera el I Ching.
A estudiar, queda mucho por hacer y es mi mayor deseo el que este trabajo sea superado, investiguen mucho y produzcan más, para que así se conozcan las artes de adivinación y geomancia en su verdadera profundidad.
Joseph Cruz Soriano
Centro Tian Long Tan
Astrología China, Feng Shui y Oráculos Tradicionales
www.tianlongtan.blogspot.com
Conozca la relación íntima entre los textos y las imágenes de los trigramas y las líneas
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miércoles, 25 de diciembre de 2013
I Ching: Develando el Misterio de las Líneas
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Zhu Xi
lunes, 23 de diciembre de 2013
El Maestro Félix Tong
El Maestro Félix Tong nació en Lima y sus padres provenían de Nanhai, Guangdong, China. Su padre era médico chino y su madre se preocupó mucho por su educación en su cultura de origen, por eso cuando él era pequeño, ella encargó que le trajeran unos juegos educativos de la China entre los que habían unos cubos con los que debía armar historias de personajes famosos de la antigua China; estos personajes eran modelos de virtudes y esa era una de las formas como se iniciaba en la cultura tradicional a los niños chinos.
Pero lo que marcó su diferencia con otros tusanes, o chinos nacidos en el Perú, de su época, fue que a los seis años de edad lo enviaron a estudiar al pueblo de origen de su familia, Sanshui o "Las Tres Aguas" porque en ese lugar confluyen los ríos Perla, Norte y Oeste. San Shui sigue siendo hasta la actualidad una zona rural en Guangdong y fue allí donde el Maestro Tong realizó sus estudios de primaria y secundaria.
El bisabuelo del Maestro, tenía una extensión de tierras heredadas del fundador de su familia que había llegado a Sanshui veinte generaciones antes, por lo que para su época la extensión de las mismas al haberse dividido generación tras generación entre los herederos de la familia, se había reducido y la producción de las cosechas normales no les daba grandes riquezas, hasta que hubo un año en que el bisabuelo Tong calculó con exactitud que habría inundación y dispuso que todas las tierras se sembraran con el arroz de la variedad de inundación.
Y es que los tres ríos que confluyen en Sanshui provienen de tres regiones diferentes y normalmente cuando llueve en la región en que nace uno de ellos, se ve cómo el agua ingresa con fuerza en la confluencia y pareciera que fuera hacia arriba; pero cuando llueve en las tres regiones de las que provienen los ríos, se produce una gran inundación que cubre los arrozales con hasta cinco metros de agua. Y existe una variedad de arroz que se siembra como previsión en algunos terrenos para la posible eventualidad de que haya inundación; esta variedad de arroz tiene un tallo que crece hasta buscar la superficie del agua y abre recién cuando sale fuera de ella, pero en época normal muere.
Al haber calculado exactamente que vendría la inundación, el bisabuelo Tong ordenó que se sembraran todas sus parcelas con la variedad de inundación y como la inundación llegó, tuvieron que contratar barcazas para realizar la cosecha. Una cosecha próspera en una época en que otros agricultores de la región habían perdido casi todo por la inundación representaba un ingreso económico muy fuerte para la familia, por eso el bisabuelo dijo "ahora hay que tener un hijo funcionario" y contrató profesores para que uno de sus hijos se preparara para los exámenes imperiales. Y aunque el sistema de exámenes imperiales fue abolido al instaurarse la república en 1911, el Maestro Tong tuvo la suerte de estudiar con su tío abuelo, bachiller de los exámenes imperiales, cuando realizaba sus estudios de primaria y secundaria en Sanshui.
Cuando terminó la preparatoria, el Maestro Tong regresó al Perú y tuvo que estudiar el idioma español, que hablaba bastante bien porque durante su estadía en la China tenía un tío que lo hacía practicar siempre la erre y le recordaba que él, como peruano, debía hablar bien el español. Pero no sólo eso, él una vez en Lima se dedicó a estudiar hasta ingresar a la Universidad Nacional Agraria, aunque no concluyó sus estudios y se dedicó a la actividad comercial tal como lo hacían la mayoría de los chinos. Además, tuvo siempre la inquietud de divulgar los valores de su cultura de origen entre los tusanes, para lo que dedicó mucho tiempo a estudiar la filosofía occidental y el pensamiento cristiano, leyendo a Demócrito, Sócrates, Santo Tomás de Aquino y todo aquello que lo podría hacer comprender el pensamiento occidental cristiano para tratar de encontrar un punto de encuentro entre ambas culturas, punto de vista que él siempre compartía durante las charlas de catequesis en que participó durante muchos años con otros miembros cristianos de la colectividad china.
Fue el año 1983 cuando él se decidió a enseñar el idioma chino; se había creado un año antes el Centro Cultural Peruano Chino y los directivos pasaron varias reuniones discutiendo acerca de cómo se debían organizar los cursos de idioma chino, hasta que el Maestro Félix Tong dijo: "Yo lo voy a hacer", y fue así como realizó la convocatoria para sus cursos, los que dictaría en la sede del Tayouk Club de Miraflores durante tres años y medio. Él no era el académico occidental, ni el profesor de idiomas de instituto, era un chino tradicional que deseaba transmitir la cultura china tradicional tal como él la conocía, por eso desde el inicio de sus clases incluía en los contenidos de las mismas el estudio de los poemas de la Dinastía Tang, el pensamiento confuciano y el pensamiento taoísta, y lo hacía de la manera china tradicional, seleccionando pasajes que uno aprendía a recitar y escribir de memoria al mismo tiempo que aprendía las estructuras del idioma chino antiguo y los significados que tenían algunos caracteres del mismo, así como las diferencias con el chino moderno.
Actualmente los estudios del chino antiguo se hacen en las facultades de literatura china clásica o de filosofía china de las universidades chinas; pero antiguamente, todo aquel que estudiaba para los exámenes imperiales y deseaba participar en la administración del imperio, debería conocer el idioma chino antiguo y escribir tesis en la antigua lengua de los funcionarios para poder aprobar los exámenes. Entonces podemos distinguir a dos grupos de entendidos en el idioma chino antiguo, los académicos que se ven obligados a estudiarlo para poder investigar los textos antiguos, y los que por tradición familiar aprenden el chino antiguo como parte de su cultura y mantienen este conocimiento como un legado de sus antepasados.
El año 1986, cuando la Sociedad Central de Beneficencia China del Perú celebraba sus cien años de fundación, se encontraban los miembros de la directiva elaborando el libro de los cien años, pero ninguno de ellos comprendía totalmente los significados de los textos que se encontraban en los cuadros que fueron enviados a finales de la dinastía Qing (1644-1911) como obsequio por el emperador chino para felicitar a la Beneficencia China por su labor en apoyo de la comunidad china en el Perú y su administración correcta de los fondos; entonces el secretario de la Beneficencia invitó al Maestro Tong para que les explique el significado de los mismos, siendo uno de los exámenes que tuve que pasar con él el descifrar yo el significado de uno de los textos más importantes.
Y si bien es cierto, son muchos los académicos, amigos y profesores que han colaborado para que pueda llevar a cabo la tarea de escribir mi libro I Ching: Develando el Misterio de las Líneas, la colaboración de ninguno de ellos podría haber sido efectiva si yo no hubiera recibido las enseñanzas del chino antiguo y el pensamiento chino del Maestro Félix Tong Jo, por eso quise recordarlo al inicio del libro y agradezco infinitamente la amabilidad de la señora Ofelia Kocnim viuda de Tong que me alcanzó una fotografía del Maestro para poder incluirla al inicio del libro.
El idioma chino antiguo es muy especial y su pensamiento sólo se puede comprender a través del estudio del mismo, este libro es parte del legado cultural que el Maestro Tong transmitió y ahora ustedes pueden también a través de este modesto trabajo acercarse a la cultura china tradicional.
Joseph Cruz Soriano
Centro Tian Long Tan
Astrología China, Feng Shui y Oráculos Tradicionales
www.tianlongtan.com
Pero lo que marcó su diferencia con otros tusanes, o chinos nacidos en el Perú, de su época, fue que a los seis años de edad lo enviaron a estudiar al pueblo de origen de su familia, Sanshui o "Las Tres Aguas" porque en ese lugar confluyen los ríos Perla, Norte y Oeste. San Shui sigue siendo hasta la actualidad una zona rural en Guangdong y fue allí donde el Maestro Tong realizó sus estudios de primaria y secundaria.
El bisabuelo del Maestro, tenía una extensión de tierras heredadas del fundador de su familia que había llegado a Sanshui veinte generaciones antes, por lo que para su época la extensión de las mismas al haberse dividido generación tras generación entre los herederos de la familia, se había reducido y la producción de las cosechas normales no les daba grandes riquezas, hasta que hubo un año en que el bisabuelo Tong calculó con exactitud que habría inundación y dispuso que todas las tierras se sembraran con el arroz de la variedad de inundación.
Y es que los tres ríos que confluyen en Sanshui provienen de tres regiones diferentes y normalmente cuando llueve en la región en que nace uno de ellos, se ve cómo el agua ingresa con fuerza en la confluencia y pareciera que fuera hacia arriba; pero cuando llueve en las tres regiones de las que provienen los ríos, se produce una gran inundación que cubre los arrozales con hasta cinco metros de agua. Y existe una variedad de arroz que se siembra como previsión en algunos terrenos para la posible eventualidad de que haya inundación; esta variedad de arroz tiene un tallo que crece hasta buscar la superficie del agua y abre recién cuando sale fuera de ella, pero en época normal muere.
Al haber calculado exactamente que vendría la inundación, el bisabuelo Tong ordenó que se sembraran todas sus parcelas con la variedad de inundación y como la inundación llegó, tuvieron que contratar barcazas para realizar la cosecha. Una cosecha próspera en una época en que otros agricultores de la región habían perdido casi todo por la inundación representaba un ingreso económico muy fuerte para la familia, por eso el bisabuelo dijo "ahora hay que tener un hijo funcionario" y contrató profesores para que uno de sus hijos se preparara para los exámenes imperiales. Y aunque el sistema de exámenes imperiales fue abolido al instaurarse la república en 1911, el Maestro Tong tuvo la suerte de estudiar con su tío abuelo, bachiller de los exámenes imperiales, cuando realizaba sus estudios de primaria y secundaria en Sanshui.
Cuando terminó la preparatoria, el Maestro Tong regresó al Perú y tuvo que estudiar el idioma español, que hablaba bastante bien porque durante su estadía en la China tenía un tío que lo hacía practicar siempre la erre y le recordaba que él, como peruano, debía hablar bien el español. Pero no sólo eso, él una vez en Lima se dedicó a estudiar hasta ingresar a la Universidad Nacional Agraria, aunque no concluyó sus estudios y se dedicó a la actividad comercial tal como lo hacían la mayoría de los chinos. Además, tuvo siempre la inquietud de divulgar los valores de su cultura de origen entre los tusanes, para lo que dedicó mucho tiempo a estudiar la filosofía occidental y el pensamiento cristiano, leyendo a Demócrito, Sócrates, Santo Tomás de Aquino y todo aquello que lo podría hacer comprender el pensamiento occidental cristiano para tratar de encontrar un punto de encuentro entre ambas culturas, punto de vista que él siempre compartía durante las charlas de catequesis en que participó durante muchos años con otros miembros cristianos de la colectividad china.
Fue el año 1983 cuando él se decidió a enseñar el idioma chino; se había creado un año antes el Centro Cultural Peruano Chino y los directivos pasaron varias reuniones discutiendo acerca de cómo se debían organizar los cursos de idioma chino, hasta que el Maestro Félix Tong dijo: "Yo lo voy a hacer", y fue así como realizó la convocatoria para sus cursos, los que dictaría en la sede del Tayouk Club de Miraflores durante tres años y medio. Él no era el académico occidental, ni el profesor de idiomas de instituto, era un chino tradicional que deseaba transmitir la cultura china tradicional tal como él la conocía, por eso desde el inicio de sus clases incluía en los contenidos de las mismas el estudio de los poemas de la Dinastía Tang, el pensamiento confuciano y el pensamiento taoísta, y lo hacía de la manera china tradicional, seleccionando pasajes que uno aprendía a recitar y escribir de memoria al mismo tiempo que aprendía las estructuras del idioma chino antiguo y los significados que tenían algunos caracteres del mismo, así como las diferencias con el chino moderno.
Actualmente los estudios del chino antiguo se hacen en las facultades de literatura china clásica o de filosofía china de las universidades chinas; pero antiguamente, todo aquel que estudiaba para los exámenes imperiales y deseaba participar en la administración del imperio, debería conocer el idioma chino antiguo y escribir tesis en la antigua lengua de los funcionarios para poder aprobar los exámenes. Entonces podemos distinguir a dos grupos de entendidos en el idioma chino antiguo, los académicos que se ven obligados a estudiarlo para poder investigar los textos antiguos, y los que por tradición familiar aprenden el chino antiguo como parte de su cultura y mantienen este conocimiento como un legado de sus antepasados.
El año 1986, cuando la Sociedad Central de Beneficencia China del Perú celebraba sus cien años de fundación, se encontraban los miembros de la directiva elaborando el libro de los cien años, pero ninguno de ellos comprendía totalmente los significados de los textos que se encontraban en los cuadros que fueron enviados a finales de la dinastía Qing (1644-1911) como obsequio por el emperador chino para felicitar a la Beneficencia China por su labor en apoyo de la comunidad china en el Perú y su administración correcta de los fondos; entonces el secretario de la Beneficencia invitó al Maestro Tong para que les explique el significado de los mismos, siendo uno de los exámenes que tuve que pasar con él el descifrar yo el significado de uno de los textos más importantes.
Y si bien es cierto, son muchos los académicos, amigos y profesores que han colaborado para que pueda llevar a cabo la tarea de escribir mi libro I Ching: Develando el Misterio de las Líneas, la colaboración de ninguno de ellos podría haber sido efectiva si yo no hubiera recibido las enseñanzas del chino antiguo y el pensamiento chino del Maestro Félix Tong Jo, por eso quise recordarlo al inicio del libro y agradezco infinitamente la amabilidad de la señora Ofelia Kocnim viuda de Tong que me alcanzó una fotografía del Maestro para poder incluirla al inicio del libro.
El idioma chino antiguo es muy especial y su pensamiento sólo se puede comprender a través del estudio del mismo, este libro es parte del legado cultural que el Maestro Tong transmitió y ahora ustedes pueden también a través de este modesto trabajo acercarse a la cultura china tradicional.
Joseph Cruz Soriano
Centro Tian Long Tan
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